El Pico

Raymond Cunningham, Ray para sus amigos y familia, es el chico más popular de la secundaria Raven High School, el mejor jugador de fútbol y muy apuesto, casi un cliché de novela si no fuera por ese minúsculo secreto que lo atormenta, aquello que sí es descubierto destruiría su vida.

No desesperes quien quiera que esté leyendo, pronto te contaré su secreto, que por ahora será solo nuestro pero antes hablemos de otros engranajes de esta máquina.

Alexander Wagner, Alex para su abuela y Ray, siempre ha sido un chico de apariencia oscura y problemática. Tan solo tiene dos personas en su vida, su abuela y su amigo Ray. No es para nada popular, si no fuera por Ray sería el foco del bullying de la escuela.

¿cómo es que dos personas tan aparentemente diferentes son amigos? Es sencillo, compartían el mismo secreto cuando se conocieron. Y que Alex fuera nuevo en un pequeño poblado en medio de la nada también ayudó.

Apenas tenía doce años cuando se mudó al lugar más conservador y religioso del país y como era de esperarse la maestra los puso juntos a trabajar en un proyecto de biología. El nuevo y el popular, pudo salir realmente mal.

Cuando fueron a la casa de Alex, Ray no tardó en notar que solo estaba la Sra Wagner allí, la vieja señora que en Halloween les regalaba las galletas más ricas que en su vida había probado, era una mujer de lo más, la abuela que cualquier chico que se siente diferente desearía tener.

Los padres de Alex habían fallecido en un viaje a Londres por lo que estaba solo en la gran ciudad, solo le quedaba su abuela en aquel pueblo, todos en el pueblo lo sabían, incluso Ray pero estaba decidido a protegerlo de los demás. No porque lo viera indefenso sino porque era la primera vez que conocía a alguien que lo veía por quien era y no por lo que los demás esperaban de él, algo duro para un niño de 12. Para cuando cumplieron los 17 ya eran los mejores amigos, incluso más.

-Ya no podemos seguir así Ray, esto es una mierda.

-¿qué?¿me estás dejando?- su voz se tornó triste y casi quebradiza.

-No imbecil, solo que estoy cansado de ver como las chicas se te insinúan, de que solo seamos amigos, podría estar con alguien que…- dejó de hablar porque sabía que si continuaba lo lastimaría demasiado.

- Sabes que no son nada, son solo eso, insinuaciones. Solo te amo a ti.

-Quiero más que un amigo, los tiempos han cambiado, incluso para este pueblo, ¿por qué no ser como los demás chicos?

-Los demás chicos no tienen a mis padres…Dorothy es genial.

Ray se empezó a vestir, la abuela no tardaba en llegar a casa. Dorothy, así se llamaba a la abuela de Alex, que odiaba que le dijeran señora Wagner, había salido como cada vez que Ray iba a la casa para que ellos pudieran tener privacidad.

-¿vamos a ir juntos a la fiesta de esta noche, no?

-sí, no puedo decirle que no a esa cara de cordero degollado.

-Excelente, paso a buscarte a las ocho- luego agregó en un tono sexi- espero vayas tan ardiente cómo siempre. Luego de que lo dijo le pareció una estupidez.


Espero que no te hayas aburrido leyendo esto, todavía no llega la mejor parte, ¿no es tierna esta clásica historia de amor? solo que no es una historia de amor, nuestro personaje principal está por llegar, desde donde los antiguos dioses descansan.


-Esta noche Ray será mío, seremos la sensación del colegio- gritó Linsey a su hermana Susan, ambas las típicas porristas rubias de cualquier colegio, que creen ser únicas en su clase.

-no te parece obvio que Ray no va a corresponderte nunca… es bastante obvio sabes.

-son solo rumores, podrías pasar la noche con Alex, ¿no te parecen sexis… sus pestañas?

- ja,ja,ja,ja, que bueno chiste. Solo vas a decepcionarte más… hablando de Roma, allí están.

-¡Miren a quienes tenemos aquí!- exclamó acercándose con una gran sonrisa- ¿Cómo estás Ray?

-Linsey, hola… la fiesta se ve bien, Alex y yo nos retrasamos un poco, no encontrábamos la casa.

-Ven, acompáñame un momento a buscar más bebidas a la cochera, hoy te ves más musculoso que nunca.

-Sí, no es problema, A…- antes de poder terminar de hablar fue arrastrado por la entusiasta porrista hacía la cochera.

La cara de Alex reflejaba tanta sorpresa, aquella escena lo dejó con la boca abierta, no soportaba cómo Linsey podía ser tan insoportable e irritante, sin duda ese era su verdadero don, molestar a cualquier persona a 30 km a la redonda.

-Lo siento Alex, espero sepas disculparla, una vez que Ray la rechace ya no volverá a molestarlos, es muy orgullosa sabes.

-¿qué?¿molestarnos?

-Sé muy bien que todos piensan que soy una porrista tonta y rubia como Linsey, su perro faldero, pero veo más de lo que creen, además son demasiados tiernos juntos- y le guiño el ojo izquierdo- soy una tumba teñida de rubio- dijo comenzando a reír.

Ambos rieron un rato y esto calmó a Alex mientras que en la cochera, Linsey acosaba sin descaro a Roy mientras buscaban las cervezas. De pronto la puerta se cerró detrás de ellos, Linsey besó a Ray y por un momento este no supo cómo reaccionar, estaba congelado era la primera vez en mucho tiempo que alguien que no fuera Alex lo besaba, y para ser honesto le desagradó demasiado. No le resultó difícil sacarla de encima, realmente era fuerte.

salió tan rápido como pudo de la habitación, mientras caminaba hacía la sala de estar decidió ir al baño, fue una de sus mejores ideas, tenía la boca llena de lápiz labial rojo carmesí; Alex lo habría asesinado.

Pero Susan se había equivocado, Linsey no iba a dejar pasar lo que ella consideró una falta total a su honor y orgullo, si era orgullosa, pero no los dejaría  tranquilos y lo que estaba a punto de hacer cambiaría la vida de ambos para siempre.

-¡maldito marica!¡bicho raro!- entró gritando a la habitación- ¡vete de mi casa abominación, degenerado!

-¡Linsey!¡Alto!¡Para ya!- Susan estaba tratando de calmarla- Es mi fiesta y no puedes echar a mis invitados, mucho menos agredirlos, ¿ya estás ebria, es eso acaso?

-¿Estás del lado de ese bicho?¿ tanto te gusta su cara de sapo?¿ qué tiene este estupido que Ray lo prefiere?- Cuando dijo esto logró captar la atención total de todo y decidió aprovecharlo.

-¡Esto es demasiado, es hora de que todos se vayan a su casa!- gritó Susan más alto que su hermana.

-¡Raymond Cunningham y Alex Wagner son unos maricones degenerados, unos sucios sodomitas!- y luego agregó con un grito más fuerte- ¡Raymond me rechazó por este renacuajo, me lo dijo luego de empujarme cuando lo bese!

La mayoría observaba cómo Ray levantó a Alex del piso y esperaban expectantes la respuesta del atlético chico rubio. Ray estaba por hablar pero Susan lo interrumpió.

-¡Ya basta! esto es demasiado, a nadie le interesa lo que Ray o Alex o cualquiera de nosotros haga con su vida, realmente no pensé que fueses tan patética Linsey.

Muchos se habían comenzado a ir cuando Susan intervino, los más cercanos al extraño cuarteto se habían quedado hasta el final, unas nueve o diez personas que comenzaron a irse cuando Susan dejó de hablar, y en ridículo, a su hermana pero de pronto la luz se fue mientras un ruido metálico se escuchaba viniendo de la parte trasera de la casa acompañada de una melodía rara, como si fuese una canción infantil: “Corre corre muchacho,

Corre rápido, corre,

ya vengo corriendo, 

Y pronto te llevaré.” 

Cada vez la voz era más clara y más los invadía el miedo hasta que un ser extraño apareció en medio de la sala, justo detrás de Linsey, está estaba totalmente paralizada por el frío de un metal que sentía a la altura de su cintura.

-Buenas noches inocentes cerditos, bienvenidos a mi jardín de las sombras, tengo muchos nombres pequeños pero el que más me fascina es “El Pico”- y mostró su radiante sonrisa blanca- no es dificil imaginar el por qué de mi nombre.- sus ojos parecían más siniestros que cuando había entrado, a pesar de que su cuerpo parecía podrido, conservaba toda la agilidad de un cuerpo normal. Eso les quedó más claro cuando de un solo golpe partió a Linsey en dos, lanzando vísceras por todos los rincones de la casa.

- Está cerda no fue tan buena Ray, ¿no lo crees?

Todos, bañados en sangre, comenzaron a correr frenéticos hacia la salida mientras los que quedaban al final caía uno tras otros a manos de ese verdadero adefesio. Cuando salieron de casa no les quedó más remedio que atravesar el espeso bosque de diez km que los separaba de la ciudad. 

ya que los autos estaban totalmente destruidos, fuera de la casa había aún más vísceras y sangre, incluso cuerpos mordidos con los rostros desfigurados, no entendían en qué momento pasó todo eso.

-Vengan, rápido- una pequeña luz los llamaba.

-vamos- dijo Tim mientras comenzó a caminar hacía la luz.

-Alto, no sabemos qué sea-Susan parecía reaccionar.

- Es mejor que nos apuremos, no creo que esa cosa tarde mucho tiempo en encontrarnos- avanzó Tim seguro.

Pero su seguridad se esfumó al llegar a la luz que se transformó en una mujer delgada y fantasmagórica.

-No temas, podemos protegerlos en nuestro círculo.



Espero haberte asustado “quién quiera que seas”, es un apodo apropiado para ti, solo faltan algunos engranajes más pero estoy seguro que luego de todo ese escándalo nuestro secreto, el de ellos, ya no corre tanto peligro y ha quedado en claro cuál es por si no fui claro al principio. Lo siento, lo de “El Pico” no me impresiona, lo ha hecho antes y estoy casi seguro de que lo volverá a hacer, se paciente y sabrás el resto.


-¿La están viendo también?- Tim creyó por un momento que había enloquecido.

-sí, parece inofensiva dijo Susan- y miró a su alrededor para ver que solo quedaban Tim, Alex, Las hermanas Nina y Miranda, Tyler, Ray,  y ella misma. Apenas siete de los treinta invitados que habían ido- Es una locura, están todos muertos- dijo entre lágrimas.

Alex la abrazó mientras comenzaron a seguir a la mujer fantasmal. Los guió hasta una pequeña casa abandonada que estaba no muy lejos de la casa de Susan.

-Entren, el círculo los protegerá mientras no salgan- luego de eso se desvaneció en la noche.

-Lo último que le dije que fue era patética, me siento terrible.

Alex pesaba cómo dos personas que se veían exactamente igual podían ser tan diferentes, se sintió mal de haber deseado que alguien matase a Linsey, ahora que su deseo se había cumplido se sentía fatal.

Cuando entraron a la casa se encontraron con una estufa enorme encendida y una mujer de cabellos oscuros y un antiguo vestido que los miraba desde su silla. Se presentó como una bruja de la luna, una amiga.

Todos estaban muy traumados, hace unas horas eran unos simples estudiantes de preparatoria y ahora corrían de un asesino sobrenatural y muy perverso. Los cuerpos que estaban afuera de la casa habían sido profanados de tal forma, que solo verlo hacía vomitar.

-Se está acercando, pero por ahora mi círculo es fuerte aunque no sé cuánto resistirá a su poder.

-¿qué es eso?

-Antes fue humano, aún queda una mínima pizca de su esencia. Pero está totalmente corrompido por el poder de los dioses antiguos, los que jamás deben volver a despertar.

-¿humano?¿dioses antiguos?¿Zeus acaso?- comentó Miranda incrédula.

-Son incluso más antiguos, a veces su poder conecta con nuestro mundo, es apenas una pizca de su verdadero poder, pero es suficiente para crear seres del horror.

-¿cómo podemos vencerlo?- Alex parecía decidido a vencerlo.

No lo sé, sé que esta noche voy a morir y solo hasta ahí llega mi visión, nunca nadie lo ha podido vencer, apenas escapar.

-¡mierda!- exclamó.

-Está aquí, ahora es cuando nos despedimos váyanse por el corredor detrás del librero, los dejará cerca de la carretera principal pero apresúrense porque cuando muera el hechizo también lo hará , adiós.

La mujer se desvaneció de la habitación mientras todos se preguntaban por qué los había ayudado, pero no había tiempo, aunque fuera una bruja no podría resistir por siempre.

-Corre corre muchacho,corre rápido… bruja lunar, ¿por qué me robas a mis cerdos?- gruñó aquel vil ser.

-Es lo justo, mataste a mi hija hace unos años, ¿La recuerdas?- sus ojos brillaban como La Luna misma.

-Siempre recuerdo a las brujas, pequeñas hijas de la luz pero al final todas se apagan y la oscuridad prevalece.

-¿Ofreció resistencia?

-Hasta el final, luchó como si hubiese esperanza.

-Gracias monstruo, lucharé como si hubiese un mañana entonces.

En el suelo brillaba un pentagrama con el ciclo lunar en el centro y otros símbolos arcaicos. El monstruo sonreía a pesar de no poder moverse, sabía que ese hechizo no duraría demasiado.

Y así fue, no duró mucho, luego de un breve enfrentamiento en donde la bruja parecía ir ganando, su cabeza fue arrancada de cuajo de su cuello delgado del que salió sangre a borbotones, espesa sangre de bruja, la última de la casta.

-corran cerdos, corran, todavía queda mucha oscuridad por delante- susurro mientras observaba como la luna se desplazaba por el cielo, todavía quedaban algunas horas para el amanecer.

Los chicos apenas lograron salir de aquel túnel mágico antes de que colapsara, Susan y Nina no lo soportaban era demasiado para ambas, Tim estaba pálido, cuando se percataron que Tyler no estaba entre ellos fue peor. Ray y Alex solo se abrazaron; mientras Miranda consolaba a su hermana más pequeña.

A lo lejos se podía escuchar el ruido de un auto, la carretera no estaba lejos por lo que decidieron caminar hacia ella, si tenían suerte alguien los acercaría hacia el pueblo y todo habría terminado.

Cuando caminaban por el costado de la carretera una patrulla de policía los detuvo, al ver el estado de los chicos decidió subirlos a su patrulla.

-¡Un enorme cerdo ha llegado a mi oscuro jardín!- chillo frenético entre risas- ¡vamos a divertirnos cerditos!- su risa estaba descontrolada cómo sus expresiones, era aún más grotesco que antes.

El policía al ver que en sus manos traía una cabeza humana sacó su pistola y comenzó a dispararle pero esto solo hizo que su risa fuera aún más retorcida, los chicos estaban presos del terror, Tim tomó el asiento del conductor dejando fuera al policía y acelerando lo más que pudo, fue inútil. El torso del policía cayó sobre el auto, su expresión facial era horrible, aún se podía percibir el dolor y el miedo en su cara.

El auto terminó estrellado contra un árbol, Tim y Susan fueron los primeros en morir al ser disparados a través del vidrio, tuvieron más suerte que Nina y Miranda. Tan solo Ray y Alex escaparon mientras la criatura estaba distraída con las hermanas.

-Dulces cerditas, ustedes son más cómo, ¿una coneja y una loba?, eso me gusta más porque los tres sabemos que pasa cuando una loba hambrienta tiene una pequeña e indefensa conejita en frente.- Les dijo y luego agregó- luchen, la que mate a la otra podrá irse de aquí, es mi promesa y jamás las rompo.

Luego de eso les lanzó dos cuchillos, Miranda fue la primera en abalanzarse sobre los cuchillos y su hermana al ver que la atacaba, haciéndole una herida en el brazo, hizo lo mismo. La pelea fue breve pero intensa, Miranda apuñaló varias veces a Nina en el brazo derecho, justo antes de que Nina le arrancara una oreja, era una verdadera locura lo que estaba pasando. Finalmente Miranda le clavó el cuchillo en un ojo.

-¡Felicidades Miranda! ahora podrás irte de este mundo sin dolor.

 -¡¿qué?!¡Dijiste que me podría ir con vida de aquí!- Miranda observó lo que le hizo a su hermana y luego agregó-¡qué le hice!

-Dije que podrías irte, jamás dije viva- Y luego le clavó el pico en la cabeza, que la partió en dos- ¡ey, al menos fue sin dolor preciosa!- dijo con una enorme sonrisa.

Ray y Alex habían avanzado mucho, casi llegaban al pueblo cuando el ruido del pico comenzó a oírse. Ahí estaba la entrada a ese pueblo que tanto odiaban y al final sería su única salvación, ya casi amanecía solo debían aguantar algunos minutos más, solo un poco más.

-Alex, has sido una rata asquerosamente sucia- Se escuchó en el fondo- me alegra mucho que seas de los últimos.

-¡atrás criatura, no te acerques más!

-Si tan solo supieras lo que ha estado haciendo tu novio con todos esos chicos, quizá hasta lo matarías tú.

-Ray no lo escuches, es mentira, no lo escuches.

el monstruo sabía que había captado la atención de Ray y comenzó a contar todas las aventuras que alex venía teniendo en los últimos meses, pero sin dudas lo que más le dolió fue saber que ya no lo amaba.

- Lo siento Ray, hoy quise decírtelo, pero no quería lastimarte, yo… no sé qué pasó, lo si…- Alex no pudo terminar de hablar porque una daga le había atravesado el corazón. 

Cayó al suelo casi muerto y con su último aliento pronunció el nombre de Ray, luego murió. Roy estaba listo para morir cuando la criatura se le acercó, lo miró durante un largo tiempo a los ojos, miró el cielo y luego acercándose a su oído le susurró “perdiste mucho tiempo con ese tonto miedo, te habrían amado igual, tus padres, si no los hubiese asesinado esta noche”, cuando terminó se alejó riendo

Dejó a Ray gritando con el cuerpo de Alex entre sus manos, gritando tan fuerte y desconsolado sus gritos se escucharon a lo lejos, para cuando sus padres lo fueron a buscar ya no era el mismo. Pasaron los meses pero su mente jamás volvió, ahora estaba en donde los dioses antiguos descansan...la locura.

FIN.

-Iván Lara.








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